Wednesday, June 10, 2015

Guest Blogger: Julio Palacios




Our alumnus Julio Palacios (DPRM 2000) of El Salvador wrote a comparative analysis (Spanish) about citizen security, with a focus from the Latin American reality.

Nuestro egresado Julio Palacios (DPRM 2000) de El Salvador escribió este análisis comparativo sobre el tema de la seguridad ciudadana, con enfoque desde la realidad Latinoamericana.

Seguridad ciudadana Versus Inseguridad Ciudadana.
Julio Ernesto Palacios. Politologo.*

La seguridad ciudadana se entiende como la acción del Estado para proteger al ciudadano y asegurar su calidad de vida. La seguridad ciudadana es la acción integrada que desarrolla el Estado con la colaboración de la ciudadanía y de otras instancias de bien público, que están estructuradas para asegurar la convivencia pacífica, la erradicación de la violencia, la utilización pacífica y ordenada de vías y de espacios públicos y, en general, evitar la comisión de delitos y faltas contra las personas y sus bienes y su totalidad contra el Estado.


Para explicar el fenómeno de la inseguridad ciudadana, se requiere abordarlo desde una línea de análisis comparativo histórico, que posibilite el manejo adecuada de los conceptos y primicias de estas categorías sociales, “seguridad” e “inseguridad” ciudadana. El planteamiento es el siguiente:


Situados en línea del trasgresor podemos identificar causales históricas que pueden explicar las conductas “antisistema” como las conductas “antisociales”.
En el primer caso, el antisistema, parte de una conducta para anular toda autoridad que ha identificado como agresora, a título de ejemplo; la denominación “subversivo” que etiqueto al rebelde social que buscaba la transformación del Estado Agresor, sea como sistema político oligárquico, dictadura militar, o como sistema político capitalista corporativo.


Ese actor social que se transmuto en sujeto político activo y por extensión en guerrillero armado. Evoluciono a otra fase social y se desvinculo de su entorno familiar, sea por autoexclusión, o por la vía de ser expulsado por la misma familia. Paso de ser un sujeto social familiar a un sujeto político clandestino. El alejarse de la familia, forzó su integración al grupo político subversivo y se constituyó en masa en desobediencia civil armada.


El combate que los expertos militares recetaron para el tratamiento de control y extinción de esa masa civil armada, se les declaro la aniquilación del sujeto mismo y en la organización a la que pertenecía. Esa era la receta de los militares ante el desafecto civil armado, no había tregua ni pausa en mantener una situación de guerra civil. Esta apreciación de la situación de guerra, los militares aun la retienen en su imaginario castrense, en nuestros días todo consejo de los militares ante la violencia social, se largan para afirmar que se debe de aplicar el exterminio a los antisociales, como fuera la receta para combatir a los antisistema.

Echemos una visión al tema de los antisociales; partimos de su condición social y territorial; este sujeto está fuertemente ligado a su entorno familiar, que le sirve en reciprocidad brindándole seguridad perimetral cuando ocurren operativos policial o patrullaje PNC.FAES. La alerta temprana es la visoria de la familia y de los demás miembros de la pandilla, como de los vecinos que dan cobertura a las acciones que ejecuta la pandilla y la familia del antisocial.

En sentido lateral, la organización de la pandilla es el escenario de las ejecuciones de los ilícitos y sus derivaciones delictivas y de capacidad operativa. A estas implicaciones habrá que agregar las relaciones administrativas que enlazan a abogados, funcionarios públicos, agentes de la seguridad pública o seguridad privada, agentes financieros para el lavado de activos y agentes comerciales que posibilitan invisibilidad al origen de los bienes o servicios procedentes de los diversos ilícitos que ejecutan las pandillas.

¿Qué es lo que debemos de hacer como sociedad y como Estado?

Claridad en definir a los antisociales como una masa que evoluciona a estadios de mejora en la comisión de los ilícitos, no se debe continuar con las mismas concepciones del fenómeno de las pandillas porque ocurre que los resultados serán los mismos, estarán por delante de las acciones de la sociedad y de las instituciones del Estado. El enfoque y tratamiento de combate a las pandillas habrá que explicarlo y entenderlo que no es únicamente el antisocial pandillero el que hay que individualizarlo como es el enfoque de los militares y de los abogados, es el grupo familiar pandillero la unidad asociada delictiva aunque todos desempeñan roles diversos pero articulados para la comisión de los ilícitos.

La legislación penal debe pasar a mejora en la concepción de los criterios para explicar en tiempos modernos las acciones de los delincuentes y cerrar los espacios de interpretación discrecional que los operadores de la justicia justifican como la independencia de criterio jurídico, aunque sean en estricto sensu contraria a la justicia social que le es arrebatada por las familias antisociales, y el sistema de justicia falla al garantizar primero los beneficios jurídicos de los delincuentes, tales como: rebaja en las condenas, libertades asistidas, excarcelación y medidas cautelares de  arresto familiar, indultos y otros actos legales aunque injustos para las víctimas.

En fin, se debe ampliar la extinción de dominio de los bienes y activos financieros al grupo familiar y socios delictivos de los antisociales. Incluyese el control del sistema de vehículos y las funciones de transito deben ser competencia de la Policía Nacional civil, y la Dirección de Tránsito de la PNC. Deróguese la orden ejecutiva que creo el negocio privado de todo lo relacionado con el control de vehículos y licencias y permisos de tránsito. Para poder cruzar la información con otras agencias del GOES, he identificar a propietarios y dueños de vehículos adquiridos por medios  ilícitos, para confrontarlos con la base de datos de Ministerio de Hacienda, Fiscalía Generala de Republica y Centros Penales. Todo ello, para darle respuesta a la demanda ciudadana de acción ejecutiva yá.

La Percepción de inseguridad ciudadana es una sensación de carácter psicológico vinculada a un sentimiento de vulnerabilidad ante la posibilidad de ser víctima de un acto delincuencial. La persona no ha sido directamente victimado, sino que lo cree por contagio colectivo. Queda organizar el Estado, y los funcionarios a brindar los instrumentos legales constitucionales de un nuevo orden psicosocial, político, jurídico de responsabilidad ciudadana en que participen, planifiquen y tomen las decisiones que se requieren.

*Juliopalacios_sv@yahoo.com. Consultor B.I.D. No. 5410. CDHS. No. 1415.


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