Tuesday, October 21, 2014

Alumni Spotlight: Ricardo Torres Medrano







Ricardo Torres Medrano (GGSA 2012, SIS 2014) from Argentina wrote a book titled, “Gobernanza, Gobernabilidad: Defensa & Seguridad” (2013; La Plata; Dei Genitrix. ISBN 978-987-9014-92-9). We interviewed him (in Spanish) and this is what he had to say. 


Ricardo Torres Medrano (GGSA 2012, SIS 2014) de Argentina, escribió un libro titulado, “Gobernanza, Gobernabilidad: Defensa & Seguridad” (2013; La Plata; Dei Genitrix. ISBN 978-987-9014-92-9). Lo entrevistamos y esto es lo que él dijo. 




1)      ¿Por qué usted decidió escribir este libro?

A través de una beca en octubre de 2012, tuve el honor y la responsabilidad de asistir al curso Governance, Governability and Security in the Americas: Responses to Transnational Organized Crime (GGSA) dirigido por el Dr. Michael Gold-Biss y el Dr. Boris Saavedra del Center for Hemispheric Defense Studies en la National Defense University, Washington D.C. Dicho curso resultó ser fascinante de modo tal que escribí Gobernanza, Gobernabilidad: Defensa y Seguridad, ISBN 978-987-9014-92-9, inspirado en un profundo sentimiento de gratitud hacia los mencionados directores pues entiendo que ellos pusieron en mis manos la llave que abre la puerta de la casa de todas las llaves”.
Asimismo, tuve la intención de brindar un aporte para mi país, la República Argentina, de manera tal que el sentido de autocrítica que tenemos se vea reflejado en una toma de posición social y política basada en el Estado de Derecho, la Educación, la Salud y la libertad de conciencia.
Desde sus comienzos, las drogas no sólo cumplieron la función de sedante o estimulante incluso con el fin de alcanzar en algunos casos, una mejor creatividad pero también fueron proporcionadas como aquietador social y eficaz debilitador intelectual. En la actualidad, el narcotráfico es la pandemia de Occidente, de la cual muchas empresas ilícitas y funcionarios cómplices de los gobiernos de la región se enriquecen gracias a este multimillonario aunque nefasto negocio.


2)      ¿Cuáles son algunos de los obstáculos enfrentados por las Fuerzas Armadas al influenciar a la gobernanza y gobernabilidad? (¿Por cuáles razones no han sido más involucradas en temas de seguridad?).

La República Argentina vivió, durante los años 70 y principios de los 80’, para algunos, una guerra política e ideológica, mientras que para otros, significó un período en el que se cometieron aberrantes crímenes de lesa humanidad producidos en un marco de terrorismo de Estado, y en el cual se vulneraron todos los Derechos Humanos conocidos.
Las Fuerzas Armadas en la República Argentina fueron responsables de la última dictadura y represión que duró desde 1976 hasta 1983. Pero el terrorismo en nuestro país y la llamada ‘subversión’ comenzaron antes, en plena democracia. Y también hubo responsabilidad al respecto de una parte de la sociedad civil. El Decreto del Poder Ejecutivo Nacional del 5 de Febrero de 1975 es una prueba de ello.
Por ello, resulta fundamental reconstruir colectivamente la Historia reciente y la memoria para evitar que la pluma del intérprete pueda estar coloreada intencionalmente por algún otro interés que no sea alcanzar el mayor grado de verdad o toda ella.
En este sentido, la República Argentina tiene que superar su propia Historia evitando cometer antiguos errores y horrores, al tiempo que debe sostener a las Fuerzas Armadas en el sentido en que originalmente fueron creadas por los fundadores de la Patria, esto es, para salvaguardar a la Nación de las amenazas externas que pudieran alterar el orden interno institucional.


3)      ¿Cuál sería el rol ideal de las Fuerzas Armadas contra el Crimen Transnacional Organizado en Argentina? ¿Cómo podrían ser vistos como legítimos?

Partimos del supuesto que si las Fuerzas Armadas, en el marco de la Democracia en la República Argentina, asumen legítima y legalmente un rol proactivo en la lucha contra el Crimen Transnacional Organizado, se podrán ver resultados satisfactorios en el corto, mediano y largo plazo.
El mejor plan de seguridad, como el mejor sistema de defensa, no se basa en la represión o en la investigación posterior para entender cómo sucedió un crimen o un atentado. Muy por el contrario, se funda en el análisis y en la prevención de los delitos y de las amenazas. En este sentido, el acto de represión por parte de las Fuerzas de Seguridad siempre debe ser el último recurso a emplear.
En una república democrática, las Fuerzas Armadas, Gendarmería y Policías son el brazo armado de la Justicia. Por lo tanto, bien pueden contribuir a consolidar la gobernabilidad y a sostener la gobernanza.


4)      ¿Cómo pueden las Fuerzas Armadas de los países analizados promover una gobernanza regional contra el Crimen Transnacional Organizado?

El problema consiste para los países de América Latina en la manera de articular la relación entre Seguridad (policías) y Defensa (militares) para enfrentar las amenazas del crimen trasnacional organizado.
Hasta el momento, los gobiernos de la región han tomado iniciativas leves en cuanto a asumir la responsabilidad de abordar el problema del narcotráfico. La razón se funda en que no están dispuestos a pagar el costo político que ello implica. Sin embargo, las naciones pagan un costo muy elevado que se observa a través los problemas ocasionados a la salud de los ciudadanos y a través del aumento de las derivaciones de la criminalidad trasnacional organizada. En este sentido y hasta el momento, sólo se han logrado efectos positivos en menor escala; pero el problema subiste y la tendencia es creciente. En otras palabras, se atacan sólo los efectos pero no las causas del asunto.
Por lo tanto, nuestra tesis consiste en sostener que hasta el momento las iniciativas para enfrentar el narcotráfico son insuficientes y, si pretendemos una solución concreta al respecto, merece una toma de decisión Regional coordinada y en conjunto. Sostenemos que el camino de la solución se encuentra a través del establecimiento de campañas dedicadas a concientizar a la población acerca de las consecuencias perjudiciales.
Por otro lado, los gobiernos de los países que están más involucrados en este flagelo tienen que poder brindar a los campesinos que cultivan los campos de Papaver somníferum, Erythroxylun coca, Cannabis sativa, por ejemplo, otras alternativas laborales legales para que sea una verdadera opción de sustento familiar. De lo contrario en el día a día, por la falta de recursos y la urgencia de tener un medio de vida, obligarán a los productores rurales a mantener su medio de supervivencia sin alterar el estado de la cuestión vigente. Y esto no es otra cosa que la ausencia del Estado. Por lo tanto, cuando el Estado es fallido, otros grupos generalmente distantes del Estado de Derecho se hacen cargo de las necesidades de la gente y lamentablemente, en América latina no son una novedad.
Ahora bien, en el marco de un escenario regional complejo que en materia de Defensa y Seguridad Internacional demanda de manera creciente decisiones históricas, la profesionalización de los Recursos Humanos con sus correspondientes funciones y responsabilidades de gestión y administración nacional, regional y hemisférica, constituye una exigencia impostergable. En este sentido y considerando la heterogeneidad de las situaciones y circunstancias de cada país, los asuntos relativos a la Seguridad y la Defensa demandan de cada Estado un abordaje y tratamiento por parte de especialistas con competencias adecuadas para que puedan comprender y responder eficiente y eficazmente a los requerimientos que, en la actualidad, imponen las asuntos concernientes a las políticas públicas de Seguridad y Defensa[1].
En Octubre de 2013, se reunieron en Buenos Aires las delegaciones de Argentina, Brasil, Bolivia, Chile, Ecuador, Paraguay, Perú, Surinam, Uruguay y Venezuela, a fin de concluir la propuesta de creación de la Escuela Suramericana de Defensa (ESUDE), al tiempo que recomendaron que el Curso Avanzado de Defensa Suramericano (CADSUL) y el Curso Suramericano de Formación de Civiles en Defensa, aprobados en el Plan de Acción 2011-2012, y ratificados por el Plan de Acción 2013 del Consejo de Defensa Suramericano (CDS), fuesen incluidos por la ESUDE entre sus actividades académicas. En este sentido, los objetivos generales de la ESUDE fueron: formar y capacitar a civiles y militares en materia de Defensa y Seguridad Regional; contribuir a la generación de una identidad suramericana en materia de Defensa y Seguridad Regional; y promover la comprensión de la naturaleza, funciones, objetivos y actividades de UNASUR y del CDS[2].
Asimismo, el Modelo Argentino de Modernización del Sistema de Defensa[3], así como los principales cursos de acción emprendidos que sin dudas consisten en objetivos a desarrollar en el largo plazo, representa la opción estratégica por medio de la cual, la República Argentina podrá adaptar su Sistema de Defensa a sus intereses primordiales, con el objetivo de contribuir a la búsqueda de la paz en la Región. Para ello, tendrá que implementar una Política de Defensa en tanto Política de Estado para garantizar su preservación, en el marco democrático, de modo tal que la Política de Defensa Nacional de la República Argentina se encuentre a la altura y gravedad de los  desafíos del siglo XXI.
Existe un discurso político en cuanto a erradicar el problema de las drogas pero no se corrobora en hechos definitivos. Por lo tanto, el problema del narcotráfico perdura y tiende a proyectarse en el tiempo de manera creciente. Por lo tanto, los gobiernos de la región, en este caso en cuestión, todos aquellos comprendidos a través de UNASUR, tendrían que asumir la responsabilidad y las consecuencias para declarar y llevar adelante una lucha coordinada regionalmente contra el Narcotráfico.
Por otro lado, las consecuencias en la salud de la población, ya sea desde el punto de vista físico y especialmente psicológico, siguen trayendo deterioros irreversibles tanto para los consumidores como para las víctimas de quienes, a raíz de padecer el síndrome de abstinencia, roban o asesinan.
Existe una percepción compartida de amenazas a la seguridad hemisférica comprendidas en lo que denominamos Crimen Trasnacional Organizado con sus múltiples derivaciones así como también ideas semejantes y consensuadas acerca de cómo enfrentarlas. Hay en este sentido, profusa bibliografía. Pero el problema como dijimos más arriba, no es esto. Por el contrario, el asunto gira en torno del riesgo que implica para algunos gobiernos tomar la iniciativa de enfrentarlas. Y la razón es que se manifiestan a modo de wicked problems o dilemas.
Sin embargo, esta lucha debe constituir una autentica política de Estado y debe basarse en el imperio de la Ley dentro del Estado de Derecho; con elevadas inversiones financieras en materia de desarrollo, dedicadas a brindar empleos que signifiquen una tentadora alternativa para quienes lucran con la producción de las drogas; y con permanentes campañas de educación para la población, para  hacer hincapié en los perjuicios aparejados por el consumo de drogas.


5)      ¿Cuáles problemas traen el mundo globalizado al desarrollo de la gobernabilidad según su libro?  Y ¿cómo influyen en la lucha contra el Crimen Transnacional Organizado en la región?

Nos referimos al hecho de que los gobiernos del mundo pueden llegar a proponer instalar una gobernanza global como si estuvieran de acuerdo, a modo de las Naciones Unidas pero con firmes responsabilidades políticas. Quizás por ahora resulte una utopía, pero esta idea, se basa en el acuerdo económico, político y social que en algún momento reúne a los Estados en torno de un proyecto común. Obviamente, no es un proceso sencillo. Los Estados en un principio pueden tener intenciones de reunirse y también luego de querer separarse. Por lo tanto, el acuerdo internacional como siempre sucede, debe hacerse sobre profundas conveniencias entre los Estados.
La política internacional plantea distintos escenarios e hipótesis de trabajo en un mundo donde las diferentes tendencias-tensiones políticas se orientan hacia una forma de equilibrio inestable. Pero en el marco de referencia de la Política global las tendencias-tensiones alineadas, a modo de sumatoria, deberían orientarse para producir una gran resultante en forma de equilibrio estable.
La gobernabilidad se garantiza a partir de la legalidad y de la eficiencia administrativa pero ello no implica ni el consenso, ni la legitimidad, ni la posibilidad de superar el juicio de la Historia y mucho menos garantiza una gobernanza. Por ejemplo, las dictaduras suelen asegurar también, al menos durante algún tiempo, su propia gobernabilidad. La gobernanza en cambio, además de legalidad, consenso y legitimidad, requiere de un sistema democrático basado en el Estado de Derecho para garantizar su perdurabilidad.

Lea el libro aquí.



[1] Proyecto de Propuesta de “Programa Suramericano de Fonación en Defensa” en http://docs.unasursg.org/alfresco/faces/jsp/dialog/container.jsp
[2] Acta de la IV Reunión de Trabajo para Consolidar la Propuesta de Creación de la Escuela Suramericana de Defensa (ESUDE) en el marco del CDS/UNASUR” en http://docs.unasursg.org/alfresco/faces/jsp/browse/browse.jsp
[3]Modelo Argentino de Modernización del Sistema de Defensa” en http://www.mindef.gov.ar/publicaciones/pdf/Libro-Modernizacion-del-Sistema-de-Defensa-con-tapas.pdf

No comments:

Post a Comment

Archives