Wednesday, September 12, 2012

Bloguero Invitado: Noticia de la Semana-"Autoridades libias ratificaron la muerte del embajador de EEUU en Benghasi"

*The opinions expressed here do not necessarily reflect those of the Center for Hemispheric Defense Studies, the National Defense University, or the U.S. Department of Defense.  Las opiniones aquí expresadas son las de los autores y no reflejas necesariamente la opinión del CHDS, NDU ni la del gobierno de los Estados Unidos.
 

Noticia de la Semana, 12 de Septiembre, 2012

Autoridades libias ratificaron la muerte del embajador de EEUU en Benghasi

(http://www.eluniversal.com/internacional/revuelta-arabe/120912/autoridades-libias-ratificaron-la-muerte-del-embajador-de-eeuu-en-beng)

COMENTARIO

Probablemente algunos pudieran sorprenderse por el hecho de incluir como comentario de la semana una noticia que fue producida del otro lado del mundo, cuando es el caso que solemos referirnos a aquellas vinculadas con nuestra región.

El ataque al Consulado de los Estados Unidos en Libia, de parte de fanáticos islámicos, no puede considerarse como una simple reacción de grupos de adeptos al ex dictador Gadafi, ni exclusivamente como reacción de musulmanes frente a la transmisión de una película que criticaba abiertamente al profeta Mahoma.

Las circunstancias respecto a cómo se produce un ataque de esta naturaleza, mientras en el Cairo era atacada, por la misma causa, la Embajada de los Estados Unidos, (cuyos agresores incluso sustituyeron la bandera de USA, por la bandera islámica), abre nuevamente el debate respecto a varias circunstancias que no podemos seguir ocultando. Los hechos sangrientos en Libia, en donde son asesinados 4 miembros del servicio exterior Norteamericano, entre ellos su Embajador (entiéndase el representante del presidente de los Estados Unidos en ese país), debe obligar a los funcionarios Estadounidenses a replantearse las políticas que hasta el momento han venido implantando, no solo en el Medio Oriente, sino en el mundo entero. Recordemos que en diferentes oportunidades funcionarios consulares en Méjico, y hasta miembros de la Oficina Anti drogas de los Estados Unidos (DEA) han sido asesinados en ese país.

Nuestro planteamiento no dirige su atención estrictamente al sistema de seguridad utilizado hasta el momento, el cual desconocemos, sino ante la circunstancia de pensar que si en distintas regiones del globo terráqueo la seguridad de los Estados Unidos ha venido fallando hasta llegar a hechos como estos, evidentemente que quienes han venido implantando dichas medidas desconocen las “ razones” por las cuales su personal está siendo agredido, que es más desconcertante aun que pensar en fallas en la seguridad misma.

Suponer que frente a una situación de violencia en Benghasi, un Embajador y otros tres funcionarios podrían repeler a personas armadas con morteros y todo tipo de armas de guerra, indistintamente de la imprudencia y heroicidad de dichos funcionarios diplomáticos, es simplemente desconocer que en Libia, como igualmente sucede en países como Irak, aparte de la salida de los respectivos dictadores, la situación de violencia e intolerancia no solo no ha cambiado, sino que muy posiblemente en algunos aspectos ha empeorado.

Antes, el mundo se encontraba atento por las crisis que padecían dichos pueblos, los cuales se encontraban sometidos al yugo de unos bárbaros que ejercían como dictadores. Hoy en día, al ser sustituidos estos, el mundo ha pasado la página -pensando equivocadamente- que la situación está resuelta en esos países, y que solo permanecen unos cuantos inadaptados que tarde o temprano se cansarán de ejercer la violencia. Craso error.

En el caso del Cairo, y el ataque a la Embajada de los Estados Unidos en Egipto, la situación es todavía más alarmante, y lo es porque estos hechos se han producido en momentos en que prácticamente Egipto inaugura un nuevo gobierno, con un presidente aparentemente electo democráticamente.

Es lógico pensar que en todo el mundo, y más en el Medio Oriente, las sedes diplomáticas Norteamericanas son considerados por muchos fanáticos un blanco obligado. Lo mismo sucede con los funcionarios, militares y hasta ciudadanos comunes Estadounidenses que se encuentran en esos países, la pregunta que dejamos en el aire es, ¿Qué hacia el gobierno de Egipto para proteger a las sedes diplomáticas, y qué piensa el gobierno de los Estados Unidos que está sucediendo en todos esos países para que las medidas de seguridad sean tan elementales que un grupo de fanáticos sean capaces de asesinar a su Embajador, o de saltar los muros de una Embajada, destruir la bandera de su país y sustituirla por otra?¿Comprenderemos que el problema no son las medidas de seguridad, sino el tipo de política exterior que se pretende adoptar?

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